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Alumnos construyeron un termo solar con materiales en desuso

9 Noviembre 2018
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“Vamos a estar esperando la nota porque para los chicos es increíble que un trabajo que realizaron ellos sea reconocido y valorado”, cuenta Ana Cecilia Rens, la docente a cargo del proyecto. Su emoción traspasa el teléfono. Está feliz y se nota.

Ana fue la maestra que guió a los alumnos de la Primaria 1 de Adolfo Gonzales Chaves, quienes construyeron un termo solar casero con materiales en desuso y que sirve para calentar agua. Una iniciativa que nació como un acto solidario y enseguida se transformó en un orgullo de la ciudad.

Los chicos querían que su producto sirviera para ayudar a los demás. Que trascienda el aula y sea un aporte para los habitantes del distrito. ¿Qué idearon? Un artefacto que le otorgue agua caliente a quienes no cuentan con gas en sus casas. Ya tienen el prototipo y continúan trabajando para perfeccionarlo.

Mientras tanto, tuvieron varias distinciones: fue uno de los proyectos más votados en la Feria distrital de Ciencias y también fueron seleccionados en la etapa regional, lo que les posibilitó participar de la 46º Feria Provincial de Educación, Artes, Ciencia y Tecnología.

“Participar de la Feria Provincial fue una experiencia fantástica y sin dudas será inolvidable para los alumnos. Para mí también, en realidad, y creo que para toda la institución porque logramos ser reconocidos a pesar de no ser una escuela técnica”, expresa Ana, con evidente entusiasmo. “Lo que vivimos con este proyecto, que llamamos ‘Ciencia Caliente’, fue muy emocionante. ¡Más no podemos pedir!”, exclama la docente.

El termo sirve para que el agua fría, no recomendada para bañarse por su temperatura, alcance la línea de los 60 grados y todo gracias a la energía solar. Además, la creación de los estudiantes de Adolfo Gonzales Chaves les permitió estudiar la transferencia de un estado de agua a otro y entender cómo actúa la radiación del sol.

Los chicos que expusieron en la Feria fueron Jazmín Damelio y Guillermina Bózzolo, aunque no fueron los únicos alumnos que participaron. “Toda la escuela ayudó para que pudiéramos conseguirlo. Colaboraron todos y es un logro grupal”, afirma Ana que, lejos de adueñarse de los laureles, resalta el trabajo en equipo.

Aplausos para estos pequeños inventores: solidarios y comprometidos con el medioambiente.